
Juan Marcos Gutiérrez, cónsul general en Los Ángeles hasta el pasado lunes, aseguró ayer que su experiencia en el diálogo con la comunidad organizada de mexicanos en California fortalecerá su nuevo trabajo en México, donde será negociador clave entre el gobierno, los partidos políticos y la sociedad civil.
Gutiérrez, abogado de 44 años, fue nombrado por el presidente Felipe Calderón como el nuevo subsecretario de Gobierno, en sustitución de Roberto Gil Zuarth, por lo que ahora es el brazo derecho del titular de la Segob, Francisco Blake, su paisano.
"Me voy muy contento por lo logrado y fundamentalmente por la recomposición de las relaciones de la comunidad organizada con el consulado y las comunidades entre sí", consideró en entrevista con La Opinión.
"En 2009 y 2010 ya no ha habido conflictos, y los que había cuando yo llegué en 2008, como los de Cofem [Consejo de Federaciones Mexicanas, por desvío de recursos], simplemente ya no están ahí", agregó Gutiérrez.
Este tijuanense con experiencia en política pública en Baja California explica que para lograr mejorar las relaciones con los clubes de oriundos aplicó la política de no intervención que el país tiene a nivel internacional, por lo que durante su gestión el consulado sólo intervino en una ocasión para resolver un problema interno.
Pero lejos de la agenda binacional, el hoy subsecretario se negó a dar consejos anticipados al próximo cónsul: "Cuando sea designado, que me llame y estaré a la orden. Pero ahora debo concentrarme en los asuntos internos del país".
Adelantó que el fin de semana tal vez el viernes regresará a Los Ángeles para dar fe del acta de entrega-recepción, y por ley dejará su encomienda en Los Ángeles al cónsul adscrito Juan Carlos Mendoza, en tanto Calderón nombra al sustituto, que deberá ser ratificado por el Senado.