
Mayo 2010 - Aunque los precios de las casas han subido muy ligeramente desde el verano pasado, esa bonanza para los vendedores puede que ya haya llegado a su fin. Pero esto no significa que si quieres poner tu propiedad en el mercado, debas rebajar su precio – por el contrario, quizás hasta podrías subirla un poquito… Todo depende de dónde pongas los números. Y si se trata de ceros, es mejor evitarlos, dicen los expertos.
Si la mayoría de los precios en las tiendas terminan en 9, es porque los dueños saben que esa cifra en el cierre de una cantidad atrae más que un cero. Dicen que los clientes compran mucho mas rápido un artículo de $2.99 que uno de $3.00, aunque la diferencia sea tan sólo un centavito. Claro, en un restaurante de lujo jamás veras un plato por $16.99, lo cual luce mucho menos elegante que $17 cerrado.
Pero algunas cadenas de tiendas aseguran que, aún mejor que un 9, lucen las cifras más precisas, como $1.73, $11.86 o $6.47. ¿Por qué? Pues porque esos precios hasta el detalle parecen más baratos que cualquier cifra terminada en 9 ó 0.
Fíjate en esto: en un estudio reciente se comprobó que una casa de $510,100 pareció a posibles compradores más cara que una valorada en $511,534. Lo mismo pasó con otro precio de $400,000 – los clientes prefirieron uno de $401,298. La conclusión es que la gente tiene la impresión subconsciente de que las cifras muy precisas, inclusive llevadas a centavos, son más pequeñas, y que dan una medida más justa del valor real de un objeto – en este caso, de una vivienda.